Preguntas Frecuentes Sofás
En este espacio podrás resolver cualquier duda acerca de nuestros sofás
Espacio y medidas, el punto de partida: Antes de pensar en modelos, es fundamental visualizar dónde irá el sofá. ¿Será la pieza protagonista del salón o un complemento? Las medidas son críticas: hay que medir el espacio disponible y restar después 90 cm en cada lado para que la estancia respire y el sofá no quede agobiante. Esto es especialmente importante si existen pasillos estrechos o puertas de acceso limitadas—un sofá mal dimensionado se convierte en un problema costoso de resolver.
Estructura, la columna vertebral de la durabilidad: La estructura es lo que no se ve pero lo que determina la vida útil del sofá. Las estructuras de madera maciza o contrachapada de calidad (especialmente madera de haya o roble) ofrecen una resistencia superior a las de hierro.
Relleno y firmeza, comodidad que dura: Un sofá demasiado blando puede parecer cómodo los primeros meses, pero se hundirá progresivamente, perdiendo su forma y convirtiéndose en incómodo. Las densidades recomendadas son de 30 kg/m³ en el asiento y 20 kg/m³ en el respaldo. Estos valores garantizan que el sofá mantiene su firmeza durante años.
Las patas: Aunque parecen un detalle menor, las patas atornilladas ofrecen una ventaja práctica significativa: permiten cambiarlas fácilmente si se dañan o si se desea renovar el look del sofá. Las patas unidas a la estructura son más económicas pero menos flexibles.
Transporte y entrega: Es fundamental medir las dimensiones del sofá una vez embalado y comprobar que cabe por la puerta de entrada, el ascensor (si aplica), las escaleras (ancho y altura) y los pasillos interiores.
Exige la garantía: El sofá, como cualquier otro producto del mercado, debe tener garantías y certificaciones que avalen su calidad y se puedan hacer cargo de cualquier defecto de fábrica. Informarse sobre ellas es fundamental para realizar una buena compra.
- Estructura de madera: Es la más versátil y recomendada. Una madera de calidad (haya, roble o pino tratado) ofrece durabilidad superior, permite diseños más complejos y funciona tanto con sofás tapizados como desenfundables. Además, tiene una mejor relación precio-rendimiento que el metal.
- Estructura de acero o hierro: Pesa menos, lo que facilita el transporte, pero es más cara y limita el diseño solo a sofás desenfundables. Su uso es más específico y menos versátil que la madera.
No ofrecemos opciones de sentada personalizada porque nuestro objetivo es garantizar una experiencia homogénea: la misma comodidad que pruebas al recibir el sofá será la que disfrutarás años después. Este equilibrio entre firmeza y confort está optimizado para proporcionar el mejor descanso posible independientemente de tu peso o constitución física.
Si tienes dudas específicas sobre si una sentada se adapta a tus necesidades, te recomendamos contactar directamente con nuestro equipo para recibir asesoramiento personalizado.
Esta diferencia de densidades es estratégica: el asiento más denso proporciona el soporte necesario para mantener la firmeza durante años, mientras que el respaldo más suave ofrece comodidad en la zona lumbar. Aunque cualquier relleno pierde capacidad de recuperación con el uso, una densidad adecuada garantiza que la sentada permanezca prácticamente igual al primer día.
Algunos sofás incluyen capas adicionales de espuma de menor densidad (25 kg/m³) en la superficie para proporcionar un primer contacto más suave, manteniendo la firmeza en las capas inferiores. Esta combinación es la que consigue el equilibrio perfecto entre confort inmediato y durabilidad a largo plazo.
Las fibras bicomponente son la opción recomendada. Están formadas por dos materiales diferentes que se funden entre sí, lo que les proporciona una resistencia superior y mayor durabilidad. Mantienen sus propiedades durante años sin deteriorarse, garantizando que el sofá conserve su firmeza y recuperación.
Las fibras monocomponente son de menor calidad. Aunque resultan más económicas, pierden sus propiedades con el tiempo y el relleno tiende a compactarse, afectando negativamente a la comodidad y durabilidad del sofá.
Para asegurar que estás comprando un sofá que durará años, verifica siempre que utiliza fibras bicomponente en su relleno. Es un indicador clave de calidad que diferencia un sofá duradero de uno que requerirá reemplazo en pocos años.
El comprador será responsable de comprobar que los artículos caben por las zonas de paso hasta el lugar en que desee instalarlos, tanto para el servicio de subida a domicilio como el de retirada. Aunque contrate, en la opción que le ofrecemos, la subida a domicilio, eso no significa que, en el supuesto de no ser posible acceder por ascensor, escalera o interior de la vivienda, incluya la subida por el exterior del inmueble. Puede optar por un servicio especial de elevación y/o bajada por la fachada, cuyo importe le será facilitado cuando nos lo solicite.
En cualquier caso, deberás tener los materiales desmontados y listos para retirar. Mediante este servicio nunca se retirarán otros artículos diferentes a los entregados ni tampoco piezas de mobiliario, como por ejemplo las estructuras de la cama, pieceros, cabeceros y los canapés cuya estructura no se pueda desmontar en su totalidad. Además, estos artículos serán desechados y nunca se llevarán a ningún domicilio adicional que facilite el cliente, como por ejemplo una segunda residencia.
Este servicio sólo se podrá contratar durante la realización del pedido y, en ningún caso, durante la entrega. El coste variará en función del tipo de mercancía y del número de bultos a retirar. El precio del servicio será estipulado en cada caso en el carrito de compra, antes de su contratación. Sin la contratación de este servicio, el transportista no retirará ningún material antiguo que el cliente tenga en su casa. Te recordamos que, para la retirada de productos antiguos, también puedes llamar a tu Ayuntamiento. Para una correcta instalación, te rogamos que tengas despejada la habitación donde se deberá colocar la mercancía. Si los productos no se quedan entregados en el momento de la cita por este motivo, los portes adicionales para la segunda cita correrán a tu cargo.
La retirada de productos antiguos no es válida para pedidos con entrega a pie de calle.
La piel natural no da calor. Se trata de un material transpirable cuyos poros permiten la circulación del aire, evitando la acumulación de calor. Por el contrario, proporciona una sensación fresca y confortable durante todo el año.
La piel sintética o polipiel sí puede producir calor, ya que se trata de un material plástico que no transpira. Retiene el calor corporal y puede resultar incómoda en épocas cálidas.
Si deseas un sofá de piel que no dé calor, asegúrate de que es piel natural.
1. Es conveniente que el sofá esté a una distancia mínima de 60 cm respecto a las fuentes de calor como estufas o radiadores.
2. Para mantener vivo el color de la tapicería, evita la exposición directa del sofá a la luz del sol o de lámparas potentes.
3. No debes utilizar objetos cortantes o punzantes sobre el sofá, ni rozarlo contra las paredes o cualquier otro objeto duro.
4. Para su limpieza, utiliza un paño blanco limpio, seco y no abrasivo. Si existe suciedad seca, cepilla delicadamente con un cepillo blando o bien una aspiradora de media potencia y con una boquilla de cepillo suave.
5. Una vez al año, nutre la piel aplicando un producto específico o bien una crema de manos en muy poca cantidad, dejando secar y absorber la crema antes de sentarse. Con ello mejoraremos el brillo y la imagen del sofá.
Pieles protegidas o rectificadas: llevan una protección química que retarda la absorción de las manchas. Son pieles de fácil mantenimiento.
Anilinas: son pieles naturales sin protección química, que tienen un aspecto más natural (son más suaves, flexibles y transpirables). Sin embargo, tienen un mantenimiento más complicado, se marcan fácilmente y absorben las manchas rápidamente.
Hoy en día, la mayor parte de las pieles que encontrarás en tiendas especializadas son pieles protegidas o rectificadas, pues presentan una mejor relación calidad-precio que las anilinas. Las pieles naturales sin proteger son de muy alta calidad, pero poco prácticas para un uso diario.
Si eliges un sofá de piel en color blanco, blanco roto o beige muy claro, debes tener en cuenta que con el paso de los años y la exposición a fuentes de luz artificial o al sol, el sofá puede presentar un tono ligeramente amarillo. Se trata de un comportamiento natural de la piel y no debe entenderse como un defecto.
La piel sintética es mucho más resistente que la natural, aunque su acabado estético y su confort son menores que en un sofá de piel natural.
Generalmente, durante el lavado de las partes desenfundables, se recomienda no utilizar lejía, ni escurrir o retorcer el tejido, así como tampoco secarlo al sol o en secadora. Si deseas planchar estas fundas deberás hacerlo por la cara posterior y a la temperatura máxima recomendada. De todos modos, la mejor recomendación es guiarse siempre por los consejos del fabricante.
En los sofás de tela de nuestra página, encontrarás las instrucciones específicas para cada modelo. Consulta la ficha técnica.
En los sofás de apertura italiana, el colchón sólo se usa como superficie de descanso y no requiere quitar las almohadas del asiento ni del respaldo, ni desmontar ninguna parte del sofá. El sistema de apertura italiano está considerado como el mejor mecanismo de apertura para este tipo de sofás.
Los sofás con apertura en libro y clic-clac son más económicos, pero también son de estética y calidad inferior. Son una opción para estancias muy pequeñas o para segundas viviendas. En cualquier caso, la apertura a presión siempre será más resistente que los tradicionales clic-clac.
Los sofás cama de apertura italiana están disponibles en tela y también tapizados en piel. La elección del tapizado dependerá de tus preferencias, pues de ello no depende el funcionamiento del mecanismo interno.